Sociedad

Andalucía ha registrado más de 432 casos de acoso escolar en el último curso

Estas situaciones solo vinculan al "0,04%" del alumnado y la franja de edad más conflictiva está entre los 12 y 15 años

El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha explicado que, durante el pasado curso 2018-19, se registraron 432 casos de acoso escolar en Andalucía que vinculan al “0,04% del total del alumnado” en la comunidad autónoma, según el informe de la Inspección General de dicho curso basándose en las incidencias registradas por los centros educativos en el sistema de información ‘Séneca’. Esto

Dicho informe concluye que “un 1,2% de los alumnos realiza acciones contrarias a la convivencia, y un 0,5% comete conductas gravemente perjudiciales para la convivencia” entre las que se incluyen los casos de acoso, según ha detallado Imbroda en una comparecencia en la comisión parlamentaria de Políticas para la protección de la infancia solicitada por PSOE-A, PP-A y Vox.

Basándose en la misma fuente, el consejero ha revelado también que “un 47% de los directores” califica de “favorable” la convivencia en los centros docentes andaluces, y un 33,5% de estable, por lo que, de forma global, “un 80,5% la califica de manera positiva”.

Ha detallado también que la franja de edad que presenta mayor incidencia de conductas negativas es la comprendida entre los 12 y 15 años, y ha llamado la atención acerca de que aproximadamente un 80% de las conductas “gravemente perjudiciales” entre alumnos se da en niños, y el 20% restante en niñas.

Plan Integral de Convivencia

No obstante estos datos que muestran que “la tasa de acoso escolar es baja o muy baja”, Imbroda ha subrayado que ese fenómeno “tiene consecuencias muy negativas en el clima de convivencia en los centros”, por lo que ha querido dejar claro que su departamento es “especialmente sensible” al mismo, y en esa línea ha instado a la comunidad educativa a participar en la elaboración de “un nuevo Plan Integral de Convivencia andaluz con pretensión de actualizar la normativa e incorporar mejoras en los protocolos existentes”.

De esta manera, Educación quiere “conocer la opinión” y contar con la ayuda de colectivos implicados para “detectar las necesidades y propuestas que mejoren la convivencia escolar en centros docentes andaluces”, de forma que, con esas aportaciones, la Consejería quiere “elaborar un documento que emane de toda la comunidad educativa y que marque la hoja de ruta para seguir avanzando y que los centros andaluces sean espacios de convivencia y respeto”.

De igual modo, Imbroda ha advertido de que la Consejería “no ha dispuesto” en los últimos años de “un registro claro y cuantificado de los actos de acoso”, y por eso ha apostado por establecer en el sistema de información ‘Séneca’ “un sistema de registro específico para este tipo de conductas que permita discriminarlas” de otras que no son de acoso, y en todo caso apuesta por la “detección temprana” de casos y por medidas “proactivas”.

Al respecto, ha explicado que la Consejería va a ofrecer “formación y orientación a los centros para la detección temprana de acoso escolar”, así como “se van a constituir definitivamente los equipos provinciales de seguimiento del acoso escolar y el ciberacoso para coordinar y facilitar la actuación de los centros”.

Además, la Consejería “sigue fomentando el servicio telefónico gratuito y el buzón de correo electrónico de convivencia escolar”, según ha abundado Imbroda, que ha avanzado además que “se va a poner en marcha a lo largo del curso escolar 2019-20 el programa de prevención del acoso escolar Con Red Andalucía, diseñado por profesorado experto del Laboratorio de Estudios sobre Convivencia y Prevención de la violencia de las universidades de Córdoba, Sevilla y Jaén”, para “facilitar una formación específica para el profesorado de los centros”.

De igual modo, la Consejería se preocupa de la “discriminación” que puedan sufrir alumnos “especialmente vulnerables” como representantes del colectivo Lgtbi, o que cuenten con necesidades especiales, pertenezcan a minorías étnicas o sean “de reciente incorporación al centro”, de forma que lleva a cabo “medidas para fomentar la inclusión y prevenir la exclusión en el sistema educativo”.

Ciberacoso

Posteriormente, en una segunda comparecencia solicitada por PSOE-A y PP-A, Imbroda se ha centrado en el ciberacoso, sobre lo que ha advertido de que las “víctimas” de dicho fenómeno “tienen más posibilidad de consumir alcohol y drogas y de faltar a la escuela que otros estudiantes”, por lo que el “impacto de las vejaciones” que pueden sufrir estos alumnos “no tiene que ser menospreciado”.

Al respecto, ha explicado que la Consejería apuesta por abordar la gestión de la convivencia en el entorno escolar desde una perspectiva “proactiva”, y ya dispone de legislación para prevenir el ciberacoso, así como pone a disposición de los centros docentes una ingente cantidad de material para ello.

De igual modo, ha citado las instrucciones incluidas en el ‘Protocolo de actuación escolar ante el ciberbullying’ realizado por el equipo multidisciplinar de investigación sobre el ciberacoso elaborado por el anterior equipo de la administración andaluza, así como el “proyecto piloto” frente al ciberacoso en centros docentes públicos de Andalucía realizado en el curso 2017-2018.

Imbroda ha apostado por objetivos como mostrar la importancia de un “buen conocimiento” de las TIC y las redes sociales, propiciar la elaboración de un plan de convivencia ante “situaciones de riesgo” en el uso de dichas tecnologías, “potenciar y sensibilizar un uso seguro y beneficioso” de las mismas, y “prevenir, y en caso necesario intervenir, ante problemas con las redes sociales”.

Huir del “análisis catastrofista”

Por parte de los grupos, la diputada del PSOE-A Soledad Pérez ha pedido huir de un “análisis catastrofista”, porque organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud señalan un “descenso” en los casos de acoso en edad escolar que es extensible a Andalucía, y ha pedido al consejero que ponga en valor “lo mucho y bueno” que ya existe en protocolos frente a este fenómeno, aunque comparta que deban ser evaluados de forma “permanente”, pero sin desmontar “lo bueno construido”.

Al respecto, Imbroda ha respondido que por parte de su departamento “no se cuestionan en absoluto los protocolos” ya establecidos contra el acoso escolar, sino que “los valoramos y mucho”, y lo que se busca es ir “construyendo desde todo lo bueno que se ha ido haciendo hasta ahora”.

Por parte de Adelante Andalucía, la parlamentaria Luz Marina Dorado ha mencionado la preocupación de su grupo por la discriminación que pueden sufrir colectivos como el de alumnos trans o el de menores migrantes, al respecto de lo cual ha alertado contra “distintas campañas de odio” que se están dando “en centros de acogida”. De igual modo, se ha interesado por la posibilidad de “implementar” el uso de aplicaciones tecnológicas que previenen el acoso escolar.

El diputado de Vox Benito Morillo ha abogado por que los protocolos para que el alumnado pueda denunciar estas situación sean “conocidos por todos” los escolares y por “reforzar los sistemas de inspección de los centros educativos para que se garantice la libertad y convivencia de todo el alumnado”, así como ha subrayado la “obligación legal” de los docentes de “implicarse” en esta cuestión.

Finalmente, los grupos que sustentan el Gobierno andaluz —PP-A y Ciudadanos (Cs)— han coincidido en valorar las medidas desarrolladas por la Consejería y en apostar por seguir en esa línea. Así, el diputado del PP-A Francisco José Palacios ha señalado que “hay que seguir trabajando” en esta cuestión del acoso escolar, mientras que el parlamentario de Cs Emiliano Pozuelo ha advertido de que “es necesario no bajar la guardia” aunque se haya producido una “evolución positiva en políticas de igualdad y convivencia en el ámbito escolar”.

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