Feminismo

“Algunos cineastas consideran que las mujeres somos personas sin una voz propia interesante”

Helena Madico, documentalista, asesora de género en la película 'Madres invisibles' y miembro de Aamma, denuncia la falta de diversidad de las mujeres en las producciones cinematográficas

Mujer, madre, feminista, periodista, documentalista y asesora de género, Helena Madico (Santa Cruz de Tenerife, 1972) ha estado trabajando desde el 2011 en Madres Invisibles, un proyecto audiovisual para dar voz a las más de 30.000 mujeres que viven la maternidad en soledad, en Marruecos. “Es la primera vez que estas madres cuentan su historia desde su propia voz”, explica Madico a lavozdelsur.es en Los Claustros de Santo Domingo, durante las pasadas jornadas Mujeres en el espacio Mediterráneo. Diversidad, igualdad y cultura: hacia una sociedad inclusiva, organizadas por la fundación Tres Culturas. Madico, ya sea en el terreno audiovisual, en talleres, charlas o prensa escrita, busca crear comunidad, sinergia, confianza, sororidad…

Fue en otoño del 2000 cuando la tinerfeña abrió los ojos en la concienciación feminista. Cuando, trabajando para un periódico provincial de Valladolid, compartió dos días de autobús de camino a Bruselas con compañeras del gremio concienciadas con el movimiento. “Fue ahí cuando yo tomé conciencia de que era periodista, consideraba que podía informar de una manera rigurosa y contrastada, pero que también tenía que tomar partido por mí misma”. Desde entonces, hace 18 años, Helena Madico empezó a plantear en su redacción temas relacionados con el feminismo, con perspectiva de género. “Y a mí me miraban todos como diciendo: Ya está esta otra vez. Me sentía súper sola”, confiesa.

No obstante, Madico todavía siente el “subidón” del pasado 8M, la histórica marcha feminista que movilizó a millones de mujeres en todo el mundo en comunidad, defendiendo los derechos de las mujeres en plena calle y haciendo paros durante toda la jornada. “Estuve en la plaza del Palillero (Cádiz) con muchas compañeras. Lo viví con muchísima ilusión. Ha sido un subidón del que todavía no nos hemos bajado y del que yo creo que no nos vamos a bajar”, expresa con brillo en los ojos. Como periodista, Madico ha sufrido penalizaciones en el trabajo por cogerse una baja por lactancia, o un trato poco profesional por parte de los entrevistados. “Creo que todas cuando hemos sufrido casos de abuso, acoso y de discriminación cuando hemos empezado a ejercer nuestras profesiones”, denuncia.

Y es por ello que la periodista tinerfeña lucha por la concienciación feminista como miembro de Aamma (Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales) y como cogestora de Relatoras, una comunidad feminista que imparte talleres online para acompañar a las mujeres hacia el empoderamiento. “Relatoras es un espacio colectivo en el que reflexionar, hablar, aprender, crecer, construir…”, explica, al tiempo en que pone un ejemplo: “Lorena Mocholí impartió un curso de violencia obstétrica en Ciudad Real y el Colegio de Médicos de Ciudad Real sacó un comunicado criticando que se utilice el término violencia obstétrica, que es un término que ya emplea la OMS desde 2014. La violencia obstétrica existe”.

Helena Madico durante la entrevista concedida a lavozdelsur.es. FOTO: MANU GARCÍA.

George R. R. Martin contestó, cuando en el programa canadiense Stroumboulopoulos Tonight le preguntaron por qué escribía tan bien y de manera tan diferente los personajes femeninos de sus libros, que “es que siempre he considerado que las mujeres son personas”. ¿Es es el principal problema en el cine, que las mujeres no son consideradas personas?

Podría ser. Pero no, yo creo que sí se nos considera personas. El principal problema puede ser que algunos y algunas cineastas —porque el hecho de ser mujer y de dedicarte al cine tampoco te confiere una conciencia de género— consideran que las mujeres somos personas sin una voz propia, o sin una voz propia interesante.

¿Y existe la mujer diversa en el cine?

Para empezar, prefiero hablar de mujeres en plural. Lo digo porque muchas veces aparecen en títulos de jornadas: la imagen de la mujer en el cine. ¿La mujer? ¿Qué mujer? Las mujeres somos diversas, somos más del 50% de la población. Y evidentemente somos heterogéneas. ¿Existe esa representación de las mujeres diversas en el cine? Los datos dicen que no. Que debería existir esa diversidad.

¿Usted lucha, como asesora de género y guionista, por esa diversidad de las mujeres?

Claro. Yo lucho desde todas mis facetas profesionales y personales. En mi faceta de periodista, comprometida con la igualdad y con una información responsable, en mi faceta de mujer, de feminista convencida, mi faceta de madre, y como miembro de un colectivo, de Aamma (Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales), que una de las cosas que reivindica es que el relato social sea más ajustado a la realidad. Somos más del 50% de la población, estamos muy presentes en el universo del cine y de lo audiovisual, desempeñamos múltiples oficios, pero…

No hay voz.

No. Se está avanzando en festivales se está apostando por escucharnos más, pero no por nada, por una cuestión de justicia social, de justicia cinematográfica y de diversidad.

¿Con qué obstáculos se ha encontrado a la hora de acceder a la industria?

Yo ninguno, pero porque mi acercamiento a la industria del cine es solamente la producción del documental Madres invisibles. Y a mí se me reclama precisamente como asesora de género. Pero tengo compañeras que sí te pueden contar muchísimas casuística. Está a la orden del día.

¿Qué frase o situación machista le ha dolido más a lo largo de su vida?

A mí, personalmente fue algo que hasta yo misma invisibilicé. Porque no sabes, no te dan las herramientas. Vivimos inmersas en una cultura machista que en muchos casos no te da las herramientas o te invisibiliza. En mi caso fue un acoso que viví en mi época de estudiante, por parte de un compañero, en el instituto. En ese momento, durante los nueve meses escolares, no fui ni siquiera consciente de lo que me estaba pasando. Lo he sido luego, al cabo de los años, precisamente cuando decido a leer, a escuchar a compañeras… A desnudarme, ese viaje interior que hacemos muchas, a reafirmarnos con voz propia y a defender nuestros derechos humanos, entonces, es cuando yo soy consciente de lo que me había pasado. Es una cosa que tengo más que superada, pero te lo remarco sobre todo por la invisibilización a la que nos sometemos nosotras a nosotras mismas también, porque muchas veces tenemos al patriarca dentro.

¿Quienes son las madres invisibles?

Según los datos que se manejan, son alrededor de 30.000 mujeres que afrontan la maternidad en soledad. Y Madres invisibles que es una película de Lorenzo Benítez, un compañero de Cádiz, pone el foco sobre las miles de realidades que rodean a estas mujeres en su vida cotidiana. Las dos protagonistas son mujeres supervivientes, mujeres que han sufrido la violencia de género en todas sus dimensiones. Esta película habla de violencia física, violencia psicológica, violencia sexual, violencia institucional, judicial… Todas estas cosas que además parecía que ya teníamos superadas, pero que hoy en día se está cuestionando, ¿verdad?Madres invisibles habla sobre estas mujeres y la tesis de la película básicamente es: amar no es un delito. Habla de las libertades sexuales que están cercenadas, habla de machismo, pero también habla de superación y de mujeres fuertes.

Madico durante la entrevista en las jornadas organizadas por Tres Culturas. FOTO: MANU GARCÍA.

¿Qué opina sobre el Test de Bechdel? ¿Es un buen indicador del machismo dentro de la industria cinematográfica?

Opino que no se aplica nunca. (Ríe). A nosotras nos parece una herramienta útil. Tampoco hay muchas más, pero sería genial que las televisiones públicas aplicaran el Test de Bechdel. Por ahí había una idea de poner una especie de sello. Pero yo no creo que sea necesario. Lo que sí está claro que dentro de las televisiones públicas, sí que debería de haber un poquito más de conciencia de lo que se emite, sobre todo porque son transmisoras de valores, y no estoy hablando de censurar.

En la actualidad, ¿qué producciones son imprescindibles y hacen pedagogía feminista? ¿Series, películas, documentales para poder acercarse al movimiento y abrir los ojos?

Como seriéfila: El Cuento de la Criada (la novela y la serie), Top of The Lake y Glow. También la serie Transparent me ha hecho hablar mucho conmigo misma. Repensarme y repensar prejuicios, que también los tengo. Y en cine… Mercedes Moncada, Deniz Gamze Ergüven (turco-francesa), Nadine Labaki (libanesa) e Isabel Coixet. Además, estoy deseando ver la próxima serie de Leticia Dolera. En España hay compañeras que están haciendo cosas muy potentes a nivel documental, por ejemplo, todo el proyecto de las Sin Nombre. Sí que se están haciendo muchas cosas, pero no porque el feminismo esté de moda. Porque son muchas historias invisibles y ocultas, hay tantísimo que contar que no se ha contado hasta ahora…

Para terminar, ¿con qué personaje femenino del cine (o de la vida) se siente más identificada?

Si te digo que conmigo misma no mola, ¿no? (Ríe). Soy yo, con mis imperfecciones, mis incoherencias.

Suele hablar mucho consigo misma. 

Uf. Muchísimo. Me interpelo mogollón. Por ejemplo, una de las cosas que me gustó de trabajar en esta película fue que me he llevado los cuatro años hablando conmigo misma. Y cada vez que voy a dar una charla sobre ella, vuelvo a tener una conversación conmigo misma.

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