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Alex O’Dogherty: “El humor es poderoso, por eso hay gente que le tiene miedo”

El camaleónico actor, músico, cantante y monologuista de San Fernando grabará en directo, este viernes en Villamarta, 'El amor es pa ná', una tragicomedia rock protagonizada por un hombre que pierde la capacidad de enamorarse.

El camaleónico actor, músico, cantante y monologuista de San Fernando grabará en directo, este viernes en Villamarta, ‘El amor es pa ná’, una tragicomedia rock protagonizada por un hombre que pierde la capacidad de enamorarse.

Como él mismo contó alguna vez, quizás de coña, decidió que quería ser actor en un campamento de verano en Chipiona, a los 15 años; estudió COU en un instituto de Kansas; estudió un año de Filología y luego se fue a Londres, donde dobló camisetas en Benetton y cantó en el Tube junto a un amigo. Hizo Arte Dramático en el Centro Andaluz de Teatro —hoy llamado Cementerio Andaluz de Teatro, pues la Junta lo cerró en 2013— y se mudó a Madrid, donde se formó en el teatro de calle y como monologuista por los bares. Un clásico. Estuvo tres años en Payasos sin Fronteras (y llevó la risa a sitios como Sarajevo, Palestina y Sáhara Occidental). Saltó a la tele y al cine, sin dejar de lado la música, otra de sus grandes motivaciones. Le habrán visto en series como Camera café o Doctor Mateo —ha participado en más de treinta títulos—, y en pelis como Alatriste y AzulOscuroCasiNegro. Ha compuesto bandas sonoras, sintonías y ha publicado el disco Mi imaginación y yo, junto a su banda, La Bizarrería.

Ha escrito espectáculos teatrales como The hole 2 y también ha formado parte de la cantera de cómicos de Paramount Comedy. Desde que aplaudía de niño a Gaby, Miliki y Fofó hasta que descubrió a Pedro Reyes y Faemino y Cansado, lo de Alex O’Dogherty (San Fernando, 1973) ha sido un no parar. Cuando lo hace y vuelve a casa, le gusta la playa de La Casería y las papas con chocos. Este viernes regresa a la provincia de Cádiz, concretamente al Teatro Villamarta de Jerez, con su espectáculo El amor es pa ná. “Es un proyecto que tenía casi atravesado desde hace más de diez años pero que al final conseguí darle forma, y la verdad que me alegro mucho porque no solo me quité una espina sino que me ha dado muchas alegrías”, cuenta a lavozdelsur.es. Con este show lleva haciendo bolos desde hace casi dos años y ahora ha decidido grabarlo en directo, precisamente, en el coliseo jerezano, el mismo en el que debutó Lola Flores, esa de la que decían, no sabe cantar, no sabe bailar, no se la pierdan. Con ustedes, Alex O’Dogherty. Lo más parecido a un camaleón. ¿Su lema? “Cuando una puerta se cierra, ábrela que pa eso están las puertas, picha”.

1. El amor es pa ná, que usted define como una tragicomedia rock, tiene como protagonista a un hombre que ha perdido la capacidad de enamorarse. ¿A usted que le desenamora en estos tiempos?

(Risas) Es una pregunta guiada, ¿no? Me desencanta lo que está pasando, y no me refiero a Cataluña, sino a la ola de irascibilidad que estamos viviendo. No voy a hacer culpables, pero me produce terror no solo la falta de amor sino la falta de empatía. Cualquiera se mosquea ahora mismo por cualquier cosa y es posible hasta que te pegue. La gente explota de rabia por cualquier cosa; por ejemplo, un señor el otro día en el tren por moverme en el asiento…

2. La obra habla también del fracaso. ¿Cuándo fue la última vez y qué se dice a sí mismo para rearmarse ante un día malo?

En realidad, te digo dos cosas: la obra no habla exactamente del fracaso, sino que más bien es la soledad el tema que más preocupa al protagonista. Él se siente fracasado, y la sensación cada vez que se acaba una relación le afecta porque le lleva a la frase que le dijo su ex: te vas a quedar solo toda tu puta vida. Pero, ¿por qué tenemos miedo a la soledad? A lo mejor es una opción personal, más allá de que toda la vida nos hayan enseñado a que lo normal es casarse y tener hijos. Incluso muchas mujeres han sufrido esto mucho más que los hombres. En la obra planteamos que no hay que agobiarse si realmente no queremos eso, hay que jugar a decir que a lo mejor no pasa nada por elegir eso.

“El fracaso no lo considero porque cuando algo sale mal es una oportunidad para que salgan otras cosas, lo cual no significa que no me joda”

Y por otro lado, te digo que el fracaso es algo con lo que el artista debe aprender a convivir. Es fácil hablarlo pero, por muchas veces que nos venga, no estamos preparados. Personalmente, el fracaso no lo considero porque cuando algo sale mal es una oportunidad para que salgan otras cosas, lo cual no significa que no me joda. Tenía planes para este año que se han ido al traste y eso, sin quitar lo mucho que me jodió, me va a permitir hacer otras cosas. Afortunadamente, me he ido labrando una carrera paralela que no necesita de productores; es más dura, pero puedo salir adelante. Ahora grabaré un disco con mi banda y también me ha salido de repente una obra de teatro maravillosa que no habría podido hacer de otra manera. No creo en las señales, pero me gusta una frase muy gaditana: cuando una puerta se cierra, ábrela que pa’ eso están las puertas, picha. Esa es mi filosofía. Los grandes triunfadores tienen grandes fracasos a sus espaldas.

3. A la vista de una trayectoria tan camaleónica como la suya, ¿qué es peor encasillarse o que nadie te ubique en una parcela artística concreta?

Encasillarme ha sido imposible. Igual pasaríamos a la siguiente fase. Es posible que haya gente que no me ubique, pero será cuestión de tiempo que vean que este soy yo. Si me hubiese dedicado solo a ser monologuista, nadie se confundiría. Pero tampoco soy el único que opta por varias cosas a la vez, hay varias personas en España y habrá más con el tiempo. Es lícito que solo te guste hacer una cosa, pero hay otras personas a las que les gusta hacer muchas otras. Estudié en EEUU y crecí en una escuela en la que se hacía de todo. El alumno brillante en matemáticas también tocaba el saxo de puta madre. Esa es mi lucha particular y la gente afortunadamente lo va viendo. Ahora, por ejemplo, he hecho mi última película en Panamá, rodada en inglés, un super dramón, Human persons, y también estaré en una obra de teatro dirigida por Blanca Portillo, que también es un drama. El que me etiqueta es porque ha visto una cosa, dos cosas o nada mío. Pero del encasillamiento me he librado.
4. Decía Darío Fo que el poder no soporta el humor. ¿Un payaso o un cómico debe ser hoy en día un antisistema?

Pero no por sistema. Esa frase me parece lo más acertado que escuchado en muchísimo tiempo. Y lo peor de todo es que les están haciendo creer a la gente que el humor es peligroso, y hay gente que le tiene mucho miedo al humor. Y, entonces, eso debe significar que es poderoso. Y es poderoso para muchas cosas. No solo cura sino que también alimenta las conciencias y hace que la gente piense. Muchos de los grandes cómicos que han salido en los últimos años han hecho a la gente pensar y no de la manera en que algunos quieren. Me interesa ese humor. Por eso soy tan fan tanto de los Monty Python como de Leo Bassi. El humor está más perseguido que nunca desde que yo lo conozco. Ahora quizás llegamos a unas cotas que se aproximen a las de la Dictadura, pero no voy a decir que estamos peor que con Franco porque yo no lo he vivido y tampoco lo creo. Pero, desde luego, cuando parecía que se había llegado a una libertad en la manera de expresarse la gente, ves que por algunos sketches, Tip y Coll estarían ahora en la cárcel. Si en los años 80 se podían hacer unas bromas que ahora, tanto tiempo después, no se pueden hacer, algo está pasando y malo.

“Muchos de los grandes cómicos que han salido en los últimos años han hecho a la gente pensar y no de la manera en que algunos quieren”

5. ¿Sobre qué no haría un chiste?

Cada uno tiene su baremo. Que yo no haga un chiste sobre algo no quiere decir que no lo puedan hacer otros. Hay cómicos que dicen barbaridades y me hacen reír. ¿Eres tú más cabrón que quien lo dice? El tema de las enfermedades y eso no me gusta, y humor político hago muy poco. Porque no es que no sea político, tengo mis ideas y me molesta lo que pasa, pero no suelo hacerlo. En EEUU existe la figura del cómico político, es como una rama, pero aquí al Wyoming es al único al que le dejan. La ciudadanía muchas veces no permite que el artista opine de política y, rápidamente, le dicen en las redes: dedícate a lo tuyo… Si las expresas en las redes sociales, peor. El otro día puse mi opinión sobre Cataluña en facebook, aun conociendo el percal, y al final dejé de leer los comentarios. Gente que te insulta… ya me he llevado muchos disgustos con eso. 

6. ¿Cómo anda de haters? ¿Cuál es el último ‘piropo’ que le han dedicado?

Los he tenido, pero bueno, procuro no leerles. Ahora espero tener pocos porque me afecta mucho. Me han llegado a decir que me fuera del país o con Franco estaríais todos muertos. Gloria bendita, ¿sabes? La incomprensión que tiene la gente de no aceptar que haya otros con opiniones diferentes a la suya me está enfermando. Mides las palabras, hablas de buenas maneras, pero está todo el mundo con el cuchillo en la boca y eso me aterroriza. Un día de estos lo van a clavar y no quiero que me lo claven a mí, ni que pase eso.

“Quiero mucho más a la gente de San Fernando que a la bandera de San Fernando. Las cosas que sirven para que la gente se pelee no las quiero”

7. ¿La fama pesa?

¿Sabes qué pasa? Que nunca he considerado que tenga fama. Sé que soy conocido y me piden fotos y tal por la calle pero famosos son Beyoncé, Brad Pitt o Banderas, que no pueden hacer su vida con normalidad. Salgo a la calle, como en cualquier sitio y la cantidad de gente que me saluda o me pide fotos no llega a lo de ellos… Y puedo decirte que el 99% de la gente que se me acerca es encantadora y me alegra la vida, no te voy a negar que me gusta.

8. Sus apellidos son irlandés, O’Dogherty, y francés, Luy, pero nació en San Fernando. ¿Cuál es su bandera?

Buena pregunta. ¿Estás on fire, no? (Risas) Sinceramente, en el post que puse el otro día sobre Cataluña lo decía, cada vez me siento más lejano de las banderas y de las fronteras. Me gustan las banderas para las Olimpiadas, me encantaría que la única manera en la que nos peleáramos entre los países fuera metafórica o deportivamente hablando. Estoy muy contento de ser de donde soy, de ser de San Fernando, de Andalucía, de España, de Europa y del mundo, pero te garantizo que no me voy a pelear con nadie por nada de eso. Si ser de algún sitio de esos significa pelearme con alguien y tener que enfrentarme, te garantizo que soy capaz de renunciar. Quiero mucho más a la gente de San Fernando que a la bandera de San Fernando. Las cosas que sirven para que la gente se pelee no las quiero. Cuando veo que aficionados del Xerez y del Cádiz se matan por el fútbol, no entiendo nada, me pongo una capucha y me quiero morir porque eso son cosas ya que se me escapan al entendimiento.

9. ¿Sobre quién se declara independiente de forma unilateral?

La verdad es que siempre he sido muy independiente, en líneas generales. Me ha gustado estar solo pero rodeado de gente, cada uno con su momentito. Volviendo a El Amor es pa ná, yo no me quiero quedar solo toda mi puta vida. Soy feliz con mi gente todos los días del año, como dirían Los Cantores de Hispalis. Disfruto mucho de mi soledad, de mis ratitos conmigo mismo y con mis monólogos, pero me gusta mucho mi gente, por eso vuelvo tanto a Cádiz, mi novia es de San Fernando, mi gente está allí… Vuelvo mucho a mi tierra y me gusta que la gente esté bien.

10. ¿Qué cuento nos están contando últimamente que usted no se traga?

(Risas) Cago en la puta. Procuro no tragarme nada. Todo lo que pasa a nuestro alrededor demuestra que cada es más difícil creerte algo, es frustrante y ves que cada vez hay menos gente en la que puedes confiar. Como creo que te refieres a los políticos, desgraciadamente al final acabas votando al menos malo porque realmente hay poca gente que no te vaya a engañar. Me parece que vemos continuamente gente que no está al servicio del pueblo, que no hace cosas por nosotros, sino por ellos. Y no te hablo de ningún partido en particular, pero no veo que estén al servicio del pueblo.

11. Echando la vista atrás, ¿qué cambiaría de su carrera artística si pudiera?

Eso es muy delicado, pero lo que haría sería estudiar más. Tocar mejor el piano, la guitarra. Si me hubiese puesto más, pues tocaría mejor. Y cantaría mejor. Me ha gustado siempre mucho ensayar y prepararme, y sigo tomando clases, y creo que no perdí mucho el tiempo, pero ahora si pudiera estudiaría más todavía. Y eso que aún lo sigo haciendo. Mi madre tiene 80 años y está en clase de Historia, y eso me parece maravilloso.

“Disfruto conmigo mismo y mis monólogos pero me gusta mucho mi gente, por eso vuelvo tanto a Cádiz”

12. ¿Por qué los políticos se toman tan a broma la cultura?

Por un lado están los que se dedican a eso, y eso siempre lo veo bien, tenemos un país lleno de gente con talento, de gente que se mueve, hace y compone; y luego está el apoyo que puedan recibir. Sin quejarme o intentando no quejarme del apoyo institucional que tenga la cultura, sí creo que cuanto más se apoya la cultura, cuanto más educada está la gente, mejor para el país. Pero hay gente a la que le interesa que la mayoría no acceda a la cultura y piense. Lo que interesa a muchos es que el pueblo simplemente obedezca y eso no lo podemos consentir. Lo que más preocupa es que haya gente que intente dirigir el odio hacia el mundo de la cultura, cuando eso es lo que te puede salvar la vida. Cuando escribí The Hole 2, que precisamente terminamos la gira en el Villamarta, el mensaje fundamental era que la gente necesitaba divertirse y todo venía precisamente por esa manifestación que dice que la cultura es un simple entretenimiento. Decir eso es rebajar algo tan grande como la cultura para quitarle importancia porque precisamente le tienen miedo a la cultura y al humor. Y no hablo de este gobierno, hablo de gente que quiere tener el poder y le interesa manejar la cultura a sus anchas para educar a la gente a su favor. Lo que hay que conseguir es que la gente piense por sí misma y eso es lo que hace la cultura.

12+1. Creo que tiene más de 50 sombreros, ¿ante qué o quién se los quita?

Tengo 73 (risas). Me los quito ante la gente valiente y ante la gente que persigue lo suyo, no ya sus sueños, sino ante quienes no se amilan ante un no o muchos noes. Me quito el sombrero ante la gente que sigue adelante, que no se rinde y consigue lo que quiere, aunque no sea exactamente lo que uno quiere, sino cosas parecidas. Así se consiguen muchas más cosas que si no lo intentas.

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