El capitán de las causas nobles

Antonio Bello atiende a La Voz del Sur en las instalaciones del estadio municipal de Chapín. FOTO: MANU GARCÍA
Antonio Bello atiende a La Voz del Sur en las instalaciones del estadio municipal de Chapín. FOTO: MANU GARCÍA

Antonio Bello (Jerez, 1985) no es un futbolista al uso. Conforme habla con lavozdelsur.es va derribando, uno a uno, los principales tópicos adheridos al jugador de fútbol. Es un tipo humilde, cercano, de verbo fluido. No se trata, ni mucho menos, de un Messi parco en palabras o un Cristiano Ronaldo henchido de ego. Es otra estirpe, la del futbolista obrero que oscila entre la segunda y la tercera división y que ha militado en al menos una decena de equipos (La Granja, Florida, Arcos, Cádiz B, Jerez Industrial, Écija, Balona, Alcoyano, UCAM Murcia, Pontevedra, etc). Estamos ante un artesano del centrocampismo.

Pero Bello es algo más que un futbolista con oficio. Llama la atención su conexión cómplice con su entorno, su perfil humano. Otro regate al estereotipo. El tercer capitán del Xerez DFC realiza de un tiempo a esta parte una labor de voluntariado en la planta de oncología infantil del Hospital de Jerez, enrolado con la asociación “Por una Sonrisa”, que trabaja para mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes que luchan contra el cáncer. “Acudo una vez a la semana, en mis días libres. Jamás imaginé lo que me iban a transmitir y aportar como persona”, nos explica con sinceridad, añadiendo: “cuando yo vi la cara de ilusión de esos niños y sus familiares por algo que nos cuesta tan poco cómo es pasar unas horas jugando con ellos, pensé que tenía que involucrarme en el proyecto”. El Xerez, cuya labor con el tejido social de la ciudad es notable, dedicó a la asociación su último partido en Chapín.

Desmontando mitos

En los dos años que lleva en el Xerez, Antonio Bello, hijo de un histórico sindicalista jerezano, ha mantenido una relación muy estrecha con la afición, a la que agradece el esfuerzo por animar al equipo en su asalto a la Segunda División B:  “Por ellos tenemos que dejarnos la piel en el campo. Cuando vas a jugar a Las Cabezas, por ejemplo, y se movilizan familias enteras desde aquí, con el coste que ello supone de entradas, comida y transporte sólo quieres brindarles una victoria. Gastan su dinero y su tiempo en venir a vernos y tenemos que responderles en el campo dando el máximo”.

Antonio Bello, en un momento de la entrevista con La Voz del Sur, en la grada del fondo sur. FOTO: MANU GARCÍA

Se evidencia una clara conciencia de clase en nuestro diálogo con el capitán azulino, involucrado también en otras causas sociales de gran significado. Este marzo vistió la camiseta morada del Al-Andalus (la versión femenina del Xerez DFC) con motivo del 8M: “Es un orgullo representar los valores de mi club, defendiendo la igualdad en todos los ámbitos. Ojalá hubiesen más equipos que se involucraran de esta manera”, escribió en su cuenta de Twitter

Bello portó el brazalete LGTBI en las jornadas "Jerez sin prejuicio"

Ya en febrero, Bello había aparecido en Chapín portando el brazalete arcoíris en apoyo al colectivo LGTBI. Fue en las jornadas “Jerez sin prejuicios”, que abanderó el Kolectivo Sur y el Ayuntamiento, y cuya finalidad era promover la tolerancia, la convivencia y el respeto, además de condenar cualquier prejuicio contra las personas por razón de su identidad sexual o género. “No es que no haya futbolistas homosexuales, es que no lo dicen por el miedo al qué dirán, a las represalias. Eso se tiene que acabar ya”, explica, apostillando “no puedo entender como en la sociedad de hoy en día se puede marginar a una persona por su orientación sexual. El Xerez y el Kolectivo Sur apoyaron la causa y yo quise colaborar llevando el brazalete”.  

Otro mito que no aparece, el del fanatismo sin pies ni cabeza. Huye de de esas rivalidades tóxicas que tanto mal han hecho al fútbol y a las aficiones. Por ejemplo, guarda un recuerdo cariñoso de su paso por el filial del Cádiz, club en el que se formó: "me lo pasé muy bien allí, había un ambiente fantástico".

Al preguntarle por el otro Xerez (el Club Deportivo, el antiguo, que compite en la misma categoría) también tiene palabras amables: “Yo no me alegro porque esta semana le hayan metido cuatro. Al revés, les deseo lo mejor. Al fin y al cabo, los jugadores que están allí son mis amigos, hemos crecido juntos y compartido partidos de fútbol-sala. A muchos los conozco desde que era pequeño. ¿Cómo voy a desear que a mis amigos les vaya mal? A partir de ahí, está claro que yo defiendo a mi club, y si nos enfrentamos voy a dar el todo por el todo para vencerles”, explica y hace una razonable petición pública: “queda poco para el partido que nos enfrenta y pido a las dos aficiones que se traten bien, con respeto. No tiene que haber polémicas”.  

Al Xerez le quedan ocho partidos para intentar colarse entre los cuatro primeros de la categoría y optar a subir a la Segunda B en un playoff. La exigencia es máxima. Actualmente el equipo azulino se sitúa a cuatro puntos del filial de Betis, precisamente su próximo rival, que es el tercero con 64 puntos. Cada partido de aquí a la conclusión de la competición será una final en toda regla. Está difícil, pero Bello tienen grandes esperanzas: “Tengo muy claro que antes de retirarme quiero jugar con el Xerez en Segunda División B. Ese es mi sueño”, concluye.

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