Noche de dominio socialista, marca 'Kichi' y muchos cristales rotos en Andalucía, Cádiz y Jerez

El PSOE saca casi diez puntos al PP de Moreno Bonilla en los municipios andaluces; Cs se desinfla abrasado por la derecha; Vox ya no da tanto miedo; José María González es mucho 'Kichi'; y Mamen Sánchez, reforzada pero por los pelos

Mamen Sánchez, ganadora de las elecciones municipales en Jerez, el pasado 26M de 2019. FOTO: JUAN CARLOS TORO
Mamen Sánchez, ganadora de las elecciones municipales en Jerez, el pasado 26M de 2019. FOTO: JUAN CARLOS TORO

Primeras reflexiones en clave andaluza: el PSOE saca este 26M 1.723 concejales más que el PP, el segundo partido más votado con 393.076 votos menos que los socialistas andaluces. El PSOE obtiene el 36,91% de los sufragios, 4.209 ediles y 363 mayorías absolutas. Del 30,05% de los sufragios obtenidos en las municipales de 2015, los populares de Juanma Moreno, que no apoyó a Pablo Casado, pasan al 26,79% de los apoyos. Sigue habiendo una caída libre solo amortiguada por las moquetas del Palacio de San Telmo que sostienen Ciudadanos (discreta subida en las municipales) y los ultras de Vox (gatillazo). Solo el poder en la Junta, Algeciras, el outsider Paco de la Torre en Málaga y la ruptura de pronósticos en Córdoba capital (sin mayorías absolutas, of course), y muy poco más, salva los muebles en las grandes ciudades a un PP andaluz que prácticamente no se ha renovado tras la llegada de Casado al poder orgánico nacional el verano pasado.

Quizás, ante este escenario, que parece que quita más que suma, no sería descabellado pensar que Cs empezara a recomponer cuanto antes su imagen tan mermada por aquel lejano trío de Colón. Sería la manera de retomar la senda del centro y el liberalismo progresista que defendía en sus postulados germinales la formación naranja. Y es que es paradójico tanto extremismo pese al centralismo de Albert Rivera, quien, por cierto, anoche prohibió a sus alcaldables —lo vivimos en Jerez— que hicieran declaraciones a los medios, a la espera de la voz unívoca que propagará la ejecutiva de hoy lunes. Hay opciones de reeditar el apodado ‘trifachito' andaluz en diferentes puntos de la geografía nacional —por ejemplo, en Madrid—, por lo que la cercanía del poder puede nublar la vista ante una recomposición ciudadana que se antoja necesaria para buscar un espacio propio, y no quedarse con las migajas de la derecha más derecha. Cambiar el paso sería perder para ganar, y eso no es fácil asumirlo. Veremos. 

El líder anticapi andaluz, al que dejó tirado in extremis Pablo Iglesias en el mitin que iban a compartir en la pasada campaña —ni falta que hizo, visto lo visto—, ha recibido apoyos a derecha y a izquierda

Segunda pequeña gran reflexión en clave gaditana: José María González es mucho ‘Kichi’. Tanto es así, que el alcalde de Cádiz (Adelante Cádiz, tercera fuerza en Andalucía este 26M, por delante de Cs) no solo ha multiplicado exponencialmente sus concejales en la Tacita (roza la mayoría absoluta con 13), sino que es de las pocas —por no decir la única— alegría que el batiburrillo de siglas de esa izquierda egocéntrica, miope y fragmentada se ha llevado en la pasada jornada electoral. Con una vista de halcón y una manía de querer gobernar para todos —sentido de estado a nivel municipal—, al líder anticapi andaluz, al que dejó tirado in extremis Pablo Iglesias en el mitin que iban a compartir en la pasada campaña —ni falta que hizo, visto lo visto—, ha recibido apoyos a derecha y a izquierda en su ciudad.

Caras largas en Los Jándalos, sede del PP de Jerez en la noche electoral. FOTO: JUAN CARLOS TORO

Habrá que ver ahora qué palmada en el lomo le da el establishment mediático gaditano, que repudiaba al alcalde podemita hace cuatro años inventándose trolas contra él, y que ahora tendrá que seguir tragando izquierda por cuatro años más. Lo del derrumbe del PP en Cádiz, también de estudio. Queda ya claro que el abogado de Romaní, Juancho Ortiz, no pasará a la historia de la capital gaditana, mientras que Teófila Martínez seguirá observando a cierta distancia un partido cerrado por demolición desde su despacho de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz. Un retiro dorado al que muy pocos pueden acceder si no es con mucho descaro y desvergüenza. A nivel provincial, en clave pepera, ocurre lo mismo que a nivel andaluz: sin renovación interna, más de lo mismo. Que tome nota Pepe Ortiz, valido de Pablo Casado en Cádiz, y otro de los protagonistas —para bien— de la noche, pues revalidó con holgura la alcaldía de Vejer.

¿Imaginan qué hubiera ocurrido si los 2.643 votos obtenidos por Jerezanos y los 4.294 recopilados por Vox hubiesen ido a parar a manos de Saldaña?

Tercer bloque de ideas sueltas, a la jerezana: ¿imaginan qué hubiera ocurrido si los 2.643 votos obtenidos por Jerezanos y los 4.294 recopilados por Vox —ambos se han quedado fuera de la Corporación— hubiesen ido a parar a manos del PP de Antonio Saldaña? Se lo digo ya: habría hoy un gobierno de derecha al frente del ayuntamiento de la quinta ciudad andaluza en población. Con esos casi 7.000 votos más, el alcaldable popular habría ganado las elecciones y, probablemente, con empujoncito de Cs, sería alcalde. O sea, cuando hablen de la fragmentación de la izquierda tan indignada y alegremente, piensen en lo que también le sucede ahora a la derecha. Sin embargo, lo que, por encima de todo, es más elocuente es que la participación sea la más baja en la ciudad desde 1991. Apenas la mitad de un censo de 166.000 jerezanas y jerezanos acudió a votar. Un dato demoledor que deja claro que la clase política municipal es incapaz de generar un proyecto que ilusione y saque a la gente de sus casas.

Mamen: en minoría, con Cs en el gobierno o ¿con una unión de la izquierda?

En esta ocasión, a diferencia de años anteriores, ni tan si quiera para ejercer el llamado voto de castigo que sí recibieron Pacheco, Pilar Sánchez y Pelayo. Mediocridad total. Por no irnos muy lejos, en Cádiz, donde la participación ha bajado respecto de 2015, ha ascendido este 26M a un 62,64%, casi 10 puntos más que en Jerez (52,88%). Esto hay que hacérselo mirar.

El equipo de 'Kichi', en la mañana del 26M.

En todo caso, y como se ha expuesto, de forma muy ajustada, Mamen Sánchez sale reforzada de la cita (ha logrado la victoria también en 5 de las 7 ELA, incluida Torrecera) y volverá a ser alcaldesa en los próximos cuatro años, a falta de saber si el próximo 15 de junio será investida con la minoría de sus diez concejales (la que más crece de todo el arco municipal: oficialmente, tres más que hasta ahora; y, oficiosamente, cuatro más si se tiene en cuenta que perdió un efectivo por desavenencias políticas a principios del pasado mandato); o con un apoyo de gobierno estable de Cs. Podría haber una tercera vía y sería el respaldo de un bloque de izquierdas que sustentara el proyecto socialista en Jerez desde el ejecutivo, aunque suena casi a ciencia-ficción que se pusieran de acuerdo para algo así, si se tiene en cuenta la incapacidad manifiesta para haber llegado al 26M con una alternativa sólida de gobierno.

Es lo que pasa cuando las estrategias se trazan anteponiendo los carguitos al bien común; o cuando se vende la piel del oso sin cazarlo y casi sin pensar en levantar un proyecto programático trabajado e ilusionante. Hay que pensar que la mejor IU —la de Joaquín del Valle en 2011— obtuvo mejores resultados que esa IU con Podemos ocho años después: los mismos concejales (3), pero 1.662 votos más que Adelante Jerez. Con una confluencia real de la izquierda todo habría cambiado y la caída no habría sido, probablemente, la que ha sido (en conjunto, de 7 concejales en 2015 a 4).

Eso ya lo saben y no hay que volver a recordárselo. Porque ahora es fácil decirlo, pensarán algunos para justificarse, pero es que muchos ya lo repitieron hasta la saciedad en su momento y no se les hizo demasiado caso. ¿Por qué iban a pensar de otro modo ahora? Los suflés duran lo que duran y los autoengaños, también. Tomen nota, aparquen el onanismo mental y hagan autocrítica (aunque solo sea por una vez). Y, como siempre, disfruten lo votado, fustíguense en su desencanto, o lamenten la movilización no conseguida. Al fin y al cabo, a nivel municipal, dentro de cuatro años habrá una nueva oportunidad.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído