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A bordo de un tren con medio siglo de recorrido

La Fiesta de la Bulería abrió anoche su quincuagésima edición homenajeando a los artistas que han participado a lo largo de toda su historia.

La Fiesta de la Bulería abrió anoche su quincuagésima edición homenajeando a los artistas que han participado a lo largo de toda su historia.

Una fragua preside el escenario. En el Patio de San Fernando del Alcázar de Jerez empieza a verse movimiento. Hay ganas de fiesta. Las sillas, mejor dispuestas que en la edición anterior, están numeradas y engalanadas de negro para la ocasión. El año pasado, el Ayuntamiento eligió el exterior de la Alameda Vieja para organizar la XLIX Fiesta de la Bulería, configurando un espectáculo que si bien no defraudó por su cartel, no cumplió con las expectativas de asistencia y ambiente deseados. Pese a que el presupuesto es algo menor, unos 100.000 euros financiados entre el Ayuntamiento de Jerez y la Diputación de Cádiz, la organización mejora y el Alcázar luce espléndido para una noche llena de historia.

La fragua empieza a sonar. Martillean. Juan Garrido, que vuelve a presentar la fiesta, ya nos lo ha adelantado: la noche comienza con un homenaje al Tío Juane. Los herederos de su legado hacen acto de presencia, cantando por martinetes. Manuel y Pedro de la Fragua calientan motores. La fragua, recuerdan, presidirá el escenario durante toda la jornada. Herradura en mano, confiesa: “Esta es la herencia que me dejó mi abuelo, de mi abuelo pasó a mi padre y de nuestro padre, a nosotros, que se la dejaremos a nuestros hijos”. Además de Tío Juane, en el recuerdo también están Chocolate y Agujetas. El público, frío pero atento, aplaude. Juan Garrido vuelve al escenario y lo grita a los cuatro vientos: “¡Vamos a recordar a los monstruos de Jerez, como diría la Paquera!”. De Jerez y de toda Andalucía. El “tren del flamenco” que preside la primera parte del espectáculo dirigido por el propio Pedro Garrido Niño de la Fragua, parte desde Sevilla y continúa por Córdoba y sus provincias. Rubio de Pruna y Perico el Pañero recuerdan a Fosforito y Antonio Mairena. El tren viene de vuelta.

A una jerezana, orgullo gitano del Barrio de Santiago, Felipa del Moreno, le toca rememorar a Fernanda de Utrera y al Lebrijano. Jerez está cerca, y hace aparición el bueno de Ezequiel Benítez. El público se empieza a animar y comienza a responder. Al cantaor jerezano, según el programa, le toca recordar nada más y nada menos que a Tío Borrico, al Sordera y al Chozas. Y como estación de llegada, una Lela Soto que hizo vibrar el Alcázar en memoria de Cádiz, en recuerdo de La Perla y Chano Lobato. Para terminar, a la memoria de la bailaora Manuela Carrasco, la interpretación de Rocío Marín y un fin de fiesta con el que se trata de recordar “tiempos más recientes”.

Llega el descanso y aunque la noche es espléndida, el público no acaba de arrancar. Todo el elenco de estos jóvenes artistas sale al escenario. La recreación continúa pero la locomotora ya se ha parado. Jerez, 1967: grabación del Canta Jerez, en el que participaron artistas de la talla de Terremoto, El Sordera, Diamante Negro, Romero, Sernita o el propio Tío Borrico. Un disco imprescindible en la fonoteca de cualquier aficionado, que sirve de inspiración para en 2017 celebrar los 50 años de la Fiesta de la Bulería, aunque en esta ocasión con la presencia de voces femeninas. Manuel Cantarote, tientos y tangos; Manuel de la Fragua, con una malagueña; Lela Soto, con una bulería por soleá; Carmen Grilo, con una siguiriya; y Felipe del Moreno con un taranto, y una cartagenera. Llega una rondita por fandangos y algunos aficionados empiezan a tocar las palmas. Algo se masca. Berenjeno, el Niño de la Fragua, y un muy querido Ezequiel Benítez, hacen lo propio. Al escenario, antes de la clausura, el elegante baile de Saray García.

Llega el jaleo. Un fin de fiesta animado, digno heredero en la jornada inaugural de estas Bodas de Oro, tal y como se rotula la noche de este jueves. Todo el elenco sobre el escenario. A las guitarras, Juan Manuel Moneo, Joselito de Pura y Nono Jero. A las palmas, José Rubichi y Tarote. A la percusión, Carlos Merino. La noche del jueves toca a su fin. El público acompaña pero no llena. Habrá que ver cómo evoluciona la 50 Fiesta de la Bulería en la noche de este viernes, que rinde culto a Camarón, a Jerez, a Cai y a los puertos, con la dirección artística de Diego Magallanes, y en la gran noche del sábado, fiesta del 50 aniversario, dirigida por Pepe del Morao, con el título de La tierra y el cante, dedicada al gran Juan de la Plata y a la Cátedra de Flamencología.

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