Silencio, se rueda

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Silencio, se rueda

El largometraje 'Techo y Comida', del director jerezano Juan Miguel del Castillo, se rueda estos días en la ciudad. 

La historia de una joven madre en paro sin ingresos a la que están a punto de desahuciar pretende hacer visible este "drama social".

El director asegura que "es un cine incómodo, que no es fácil de ver, pero no pretendo agradar a nadie con la historia, es lo que quiero contar".

La protagonista, la ganadora del último Goya a Mejor Actriz Revelación, Natalia de Molina, considera que este papel es "un gran reto".

18-11-2014 / 15:12 h.
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Rocío es una joven madre en paro, sin ingresos, que vive con su hijo de ocho años en un piso alquilado, y que debe varias mensualidades. La historia, que desgraciadamente se repite con demasiada frecuencia en este país, es la trama principal del largometraje Techo y Comida, que se rueda estos días en Jerez. La idea original y el guión es del director jerezano Juan Miguel del Castillo, que lleva gestando la película desde hace más de dos años y ahora está viendo cómo su sueño se va haciendo realidad poco a poco.

Llevar este "drama social" a la gran pantalla es una forma de denunciarlo, de hacer un tipo de cine "incómodo", como lo califica el propio director, sobre un tema "que me molesta mucho". Prácticamente la mitad de la película se desarrolla en el piso de La Granja de Rocío y Adrián (Natalia de Molina y Jaime López), donde viven en condiciones precarias, sin luz, sin gas y sin agua, lo que lleva a la madre a buscar dinero hasta debajo de las piedras para poder dar de comer a su hijo y pagar facturas. Por ello recurre a comedores sociales y hasta a buscar comida en la basura, ya que el pequeño Adrián empieza a presentar síntomas de desnutrición. Y hasta ahí se puede contar. Pocas pistas más se dan sobre la trama.

Aunque la estrella indiscutible y al que todos prestan más atención es el pequeño Jaime López, un joven jerezano que interpreta al hijo de Natalia de Molina y que salió elegido tras superar un casting al que se presentaron más de 150 niños. Entre escena y escena se entretiene con un pequeño trompo, que hace bailar en el suelo o en su mano mientras todos lo miran. Como es normal, le gustan las escenas con "más acción" y se aburre en las que tiene que aparecer en la cama, por ejemplo. Aunque todos aseguran que se porta muy bien y no da problemas.


Juan Carlos Toro
La actriz protagonista, Natalia de Molina, y el director de la cinta, Juan Miguel del Castillo (de espaldas), durante un instante del rodaje cerca de San Telmo.

Aunque claro, contar con la ganadora del último Goya a la Mejor Actriz Revelación (Vivir es fácil con los ojos cerrados) también es una garantía. Natalia de Molina asegura que no se lo pensó dos veces a la hora de aceptar el papel. "Cuando leí el guión dije: ¿Pero cómo puedo tener tanta suerte de que me llegue esto a mí? Me sentí súper afortunada de que me llegara este proyecto y no dudé en ningún momento de aceptarlo porque era un regalo como actriz hacer esto", asegura. Para De Molina, Techo y Comida es una forma dar voz a esta situación que con tanta frecuencia se repite desde hace unos años. "Muchas veces las películas consisten en hacer visible lo invisible y esta película hace visible algo que está pasando ahora mismo en muchas casas". Para ella, hacer de Rocío es "un gran reto", ya que "a nivel interpretativo es un personaje muy complejo y muy complicado, con unas emociones muy fuertes y una situación súper complicada".


Juan Carlos Toro
Parte del equipo de iluminación se prepara para el rodaje de una escena junto al piso de La Granja en el que se desarrolla la trama.

La película tendrá como escenario varias localizaciones de la ciudad, como San Telmo, un supermercado del Paseo de las Delicias, el conocido Gallo Azul e incluso habrá una escena sobre la Semana Santa jerezana, que tuvo que suspenderse hace una semana por la amenaza de lluvia y que se rodará este sábado si el tiempo no lo impide. El director asegura estar muy contento con el desarrollo del rodaje. "Creo que tiene mucha fuerza la historia y se está materializando con el esfuerzo de todo el mundo. Estoy tranquilo por eso también, porque toda la gente que me rodea son unos bichos". Entre actores y equipo de producción son unas 90 personas, casi 200 contando a los figurantes que aparecen durante el largometraje.

Además de De Molina, intervienen actores como Mariana Cordero, Gaspar Campuzano (cofundador del grupo de Teatro La Zaranda), Mercedes Hoyos, María Duarte o Montse Torrent.La productora catalana Diversa Audiovisual apostó por la historia y tiene buena parte de culpa de que el proyecto haya salido adelante, pero si por algo se diferencia Techo y Comida de otras producciones es por su carácter cercano. Tanto ha conectado con la gente que en apenas 40 días consiguieron casi 25.000 euros gracias a las aportaciones desinteresadas de un buen número de mecenas que han apostado por la historia que empezó a gestar Juan Miguel del Castillo hace más de dos años. Tras terminar de rodar, el director prevé que la película esté montada para presentarla al Festival de Cine de Málaga, esto es, antes del 20 de febrero que es cuando termina el plazo. Habrá que esperar hasta entonces para ver el resultado. Comienza la cuenta atrás.

 
 
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