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Los optimistas somos así. Siempre vemos el vaso medio lleno. Si está a punto de comenzar la Feria del Caballo nos decantamos por la euforia. Cuando termina no nos deprimimos.

La Feria es un ente propio, un huracán que arrastra voluntades y al que muy pocos, privilegiados con mentalidad germánica, pueden sustraerse.

Disculpen de antemano si ofendo a alguien, pero tengo en la cabeza la pegadiza canción de Serrat que dio título a un programa televisivo de rutilantes y precoces miniestrellas.

¿Alguien les ha preguntado si se consideran alienadas? Porque lo mismo están ahí hasta por voluntad propia.

Vivimos en un mundo donde se ve a la mujer como un objeto. Y, ya puestos, al hombre. ¿O es que no ven los anuncios de fragancias masculinas? Pero vetar que las mujeres enseñen curvas no va a solucionar nada. 

Paz y tranquilidad. Es lo que se siente, sean fervorosos seguidores de la Semana Santa o no, jartibles forofos de los Carnavales o de la Feria, etc etc etc, cuando estos eventos acaban.

Uno de esos silencios incómodos en tu cabeza se producen cuando te preguntas a ti mismo: ¿si te encontraras una cartera con 500 euros en el suelo, tratarías de encontrar a su legítima propietaria para devolverla?

He ido cuatro veces en los últimos meses al centro de Jerez. Me han multado tres.

Leo en la prensa que una actriz de teatro tuvo la feliz idea de denunciar a Empleo un fraude laboral, ya que trabajó durante un día, no le dieron de alta y no cobró. La respuesta de la administración no fue la que esperaba.

Secesión, más que sucesión, es lo que produce el impuesto que aplica la Junta de Andalucía a los ciudadanos que tienen la suerte de heredar.

Para hacer periodismo de riesgo ya no hace falta irse a los países en conflicto, con quedarte en la zona occidental te enfrentarás cada día con cortapisas para las que no te prepararon en la carrera.

Llama la atención que todo se vaya a quedar en humo o en gatillazo, que diría el periodista Eduardo Inda si fuera cronista de la ciudad.

Yo me consuelo pensando que aunque la Justicia siga sin ver claro, al menos se avanza algo. Ya sé que todos esperábamos algo más de aquella Señora a la que desde tiempos inmemoriales se retrata con la balanza y la venda sobre los ojos. 

Nunca vi con buenos ojos que cualquier hijo de vecino pueda ir con un arma por la calle.

Hace bien la UCA en cancelar la cita. Una institución educativa que oferta estudios superiores no puede comulgar con la estulticia de esa manera.

Me cuesta mucho entender que todos mis contactos hablaran de Aylan en las redes sociales cuando éste apareció a miles de kilómetros de sus casas y apenas vea ni un comentario en Facebook sobre Samuel, a apenas media hora en coche de sus hogares.

Hoy se celebra San Antón, así que toca hablar del que ostenta la corona de la fauna doméstica.

Como mínimo, tener a esta generación tan formada nos servirá para darles una buena acogida a los que vengan. Que somos pobres pero educados.

No se preocupen, que no tendrán ningún problema siempre que estén como una pera, ustedes y sus hijos y progenitores, claro. 

Queridos Reyes Magos, me gustaría seguir dirigiéndome a ustedes como metáfora de mis deseos para este año que comienza, si no es mucha molestia.