No se preocupen, que no tendrán ningún problema siempre que estén como una pera, ustedes y sus hijos y progenitores, claro. 

Queridos Reyes Magos, me gustaría seguir dirigiéndome a ustedes como metáfora de mis deseos para este año que comienza, si no es mucha molestia.

Me llama la atención la proliferación de franquicias de centros deportivos como si fueran setas (o fruterías, la anterior burbuja).

El año entra en su recta final, lo que significa que es tiempo de recuentos y propósitos. 

Un oficio en el que ya de por sí siempre se ha cobrado poco y se ha trabajado mucho, a lo que se le suele dar el triste eufemismo de vocacional.

Una cosa es banalizar la violencia ante los espectadores que eligen verla y otra muy distinta es hacer apología de la blanca sustancia.

Si hay algo por lo que me gustan las Zambombas, es porque Jerez aparece de nuevo en el mapa —esa expresión tan socorrida—.

Comer con fuegos artificiales te parece una experiencia mística que los demás no apreciamos por falta de dinero o de paladar para estos manjares.

Voy a presentarme a las próximas municipales. ¿Con qué partido? Yo solito. Sin padrinos. Es lo que se lleva.

Por mí como si lo deconstruyen y lo vuelven a construir. Como he dejado claro, esto es una experiencia de los sentidos para otro tipo de comensales y a mí, seguramente, no me encontrarán allí.

Para lentitud, la que se ha tardado en formar Gobierno. Unas terceras elecciones sí que habrían supuesto volver al día de la marmota una y otra vez. 

No sé yo a ustedes, pero a mí me parece que la regeneración del centro histórico, de la ciudad intramuros, es ya un hecho.

Al menos en el Siglo de Oro la decadencia fue el caldo de cultivo de una explosión de genios como Quevedo y su archienemigo Góngora.

Tanta bifurcación va a permitir que tanto en la ciudad como en España acabe gobernando el PP, ese partido contra el que se conjuraron a muerte PSOE y Podemos.

La alcaldesa de Jerez, Mamen Sánchez, se ha encontrado con mil impedimentos para tramitar la readmisión de los despedidos por el ERE.

 

En un bar de El Portal dos tíos hechos y derechos, manos encallecidas por el trabajo, se refieren al asunto de la Jolie y el Pitt como si compartieran caña todos los días.

Marx y su opio no dejan de ser unos inventores retardados, bisoños aprendices de Augusto o Claudio, que varios siglos antes ya sabían lo que se cocía.

Ahora sí. Se acabó el verano. El calentón de los primeros días de septiembre ha dejado paso a las imágenes típicas de septiembre, el 'lunes' de los meses.

La alcaldesa de Jerez, Mamen Sánchez, se va a levantar un día con una cabeza de caballo ensangrentada envuelta entre las sábanas. 

Se nota que Serrat no nació en la provincia de Cádiz. Si no, que le pregunten a los hosteleros a pie de playa.