"¡Mamá, mírame la cabeza a ver si está Saltarín!"

"¡Mamá, mírame la cabeza a ver si está Saltarín!"

La maestra y psicopedagoga jerezana Raquel Díez estrena nuevo libro, 'El Duende Pepín', que trata los trastornos infantiles en la alimentación para niños entre 3 a 8 años, mientras lanza la segunda edición de 'El Piojo Saltarín'.

11-05-2017 / 00:56 h.
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"Saltarín es un piojo, más calvo que un choco. Busca ricos pelos, va saltando como loco", son las primeras rimas del cuento de la maestra y psicopedagoga jerezana, Raquel Díez. "Salta, salta, saltarín. Pilla, pilla, pillarín. Pica, pica, picarón. Chincha, chincha, chincharrón", es el estribillo de su obra El Piojo Saltarín. La historia de este pequeño insecto nació en 2007, y diez años después, va por su segunda edición y un nuevo capítulo de un personaje que se ha convertido en todo un fenómeno infantil. "Esto nace porque siempre he escrito desde pequeña, pero cuando empecé a trabajar en los colegios contacté con las editoriales educativas y desde entonces, he hecho muchos libros para los escolares", cuenta Raquel Díez. Lleva desde 2008 dando clase en el CEIP Pío XII, pero comenzó en el Miguel de Cervantes. Además de ser maestra, es licenciada en Publicidad y estudia psicología en la UNED.

Saltarín nace de una necesidad y de una inquietud. Esta joven jerezana buscaba tratar un tema tabú y enseñarlo de una manera graciosa hacia los pequeños. "Y otro de los objetivos es el placer de la lectura. Una que sea divertida y con un contenido necesario", incide. "Es un recurso literario que a los niños les gusta mucho porque está escrito en rimas, que es lo que hace también que el libro sea muy lúdico y muy divertido". Raquel Díez relata que la idea de Saltarín surge durante sus clases: "Los maestros estamos muy cansados ya de este tema, porque cuesta mucho trabajo de transmitir a las familias, ya que parece que es como un tabú. Cuando tiene que ser algo natural, no darle importancia y aprender que simplemente tiene un tratamiento".

El libro, que viene acompañado por material digital a través de la web, como son documentos informativos para las familias y fichas didácticas para que los niños trabajen diferentes materias educativas con Saltarín, va destinado a escolares de 3 a 8 años. La autora asegura que los niños de infantil ven el problema de los piojos como algo natural porque "en casa dicen: ¡Mamá, mírame la cabeza a ver si está Saltarín!" y que al final los padres son los que más se alarman. "Y quizá pueda haber algún caso de burlas en Primaria, por eso es importante trabajarlo en esa edad, de 6 a 8 años, que es normalmente donde más inciden los piojos", añade. Comparte que lo que más le gusta de su existoso libro es cómo los niños disfrutan. "Es tan pegadizo, que los niños saltan, bailan y cantan sus canciones. Y tú te diviertes, al mismo tiempo que ellos, enseñándolo". 


El fenómeno 'El Piojo Saltarín', de la maestra y psicopedagoga jerezana Raquel Díez.

Saltarín está dando botes por toda España. “Se está intentando introducir cada vez más en las aulas", apunta Díez, quien se encuentra actualmente de "gira literaria" presentando su nueva obra: El Duende Pepín, donde trata los trastonornos infantiles en la alimentación. "Es un recurso motivador para que los niños quieran comer, e incluye un cuadernillo orientativo a las familias". También anuncia el segundo capítulo de Saltarín, El Piojo Saltarín en la Biblioteca. "Lo que va a hacer ahora es introducirse en el mundo del arte, donde se va a encontrar a Leonardo Da Vinci, a Juan Ramón Jiménez… Incluso a la hermana de Mozart, un personaje totalmente desconocido para trabajar también la visibilidad de la mujer, ya que ella fue la que realmente le enseñó todo a su hermano", informa la maestra y psicopedadoga jerezana. 

¿Qué otros temas abordaría para próximas publicaciones? "Tocaría otros como la separación familiar, el niño que se hace caca encima, el primer día de cole, los celos ante la llegada del hermanito...", enumera. ¿Y cuáles nunca abordaría? "Todos los temas que hay en la vida de una persona se deben de tocar. Otra cosa es que hay que saber cómo hacerlo. En función de la edad y de la comprensión de cada uno… Lo que no se puede hacer es engañar u ocultar. Quieras o no, los niños preguntan y tú tienes que darle respuesta a esas preguntas siempre. Respuestas adaptadas a un niño. Los niños no son tontos, simplemente tienen una forma de razonamiento diferente a los adultos", responde. Desde luego, ahora los niños tienen un confidente que les explica de una manera divertida diferentes situaciones naturales que normalmente son silenciadas por los padres. El piojo Saltarín se ha convertido en el Pepito Grillo del siglo XXI.

 
 
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