“La cultura nos hace libres, nos permite tener identidad propia”

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“La cultura nos hace libres, nos permite tener identidad propia”

La joven escritora jerezana Sofía Navarro, afincada en Londres, ha apostado por la autoedición y por lanzar su trabajo desde la tienda de Amazon. Después de dos años de trabajo, publica 'La Señora de Montesco', novela dividida en dos actos que rememora al gran Shakespeare en el 450 aniversario de su nacimiento. 

Asegura desde la distancia que salir de tu tierra “debe ser una opción, no una obligación por falta de oportunidades”.

24-05-2014 / 13:30 h.
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Se van a cumplir 450 años del nacimiento de Shakespeare. Después de cuatro siglos y medio, sus obras siguen siendo un modelo en la literatura universal y todo un referente para muchos escritores. Una fuente de inspiración impagable. Esta vez, Sofía Navarro (Jerez, 1988) ha querido mostrar su lado más romántico y trágico con La señora de Montesco, un acercamiento a la madre de Romeo, el personaje de Romeo y Julieta que proviene de una familia noble en decadencia. ¿Qué mujer amó a Romero antes que Julieta? La escritora cuenta cómo es este personaje en el que “nadie se fija”, pues sólo sale dos veces en la obra de Shakespeare, y, sin embargo, “es la única que apuesta por la paz y anhela conseguirla de algún modo”.

“Cuando estaba acabando la carrera me sentía muy estresada con todo y decidí releerme el libro de Romeo y Julieta. Entonces, aunque ya lo había leído antes, me di cuenta que en el prólogo, de manera muyshakespeariana, se disculpaba por si faltaban detalles en la historia, matizando que el lector era lo suficientemente inteligente para crear sus propias interpretaciones. Descubrí que siempre nos hemos centrado demasiado en el enfrentamiento de las dos grandes familias de Verona, pero nunca con un porqué claro, ha pasado tanto tiempo que ni ellos saben cuáles fueron los motivos. Así pues, lo leí con otra intención, siempre se lee a Romeo y Julieta como una obra de amor y yo creo que tiene muchos matices psicológicos. De este modo, interpreté la historia como si fueran dos países enfrentados y nunca se hallara la paz. Y ahí es donde me llamó la atención La señora de Montesco. Observé que era el único personaje que deseaba la paz a toda costa. Y sólo se nombra dos veces, al principio y al final. Sentí que era un personaje olvidado”, aclara.

“Me da pena cuando miro hacia Jerez desde la distancia. Sigo pensando que tiene un gran encanto".

Navarro siempre ha llevado las letras a cuestas, un arte que lo trae en la sangre. Y es que, según la escritora, “la literatura siempre ha estado presente en mi vida” y “desde muy pequeña” ya comenzó a escribir. “Ya con doce años escribía cuentos. De hecho, hice el bachillerato de letras y opté por Comunicación Audiovisual porque sabía que me iba a permitir contar historias de otra manera, ya que nunca se sabe si vas a poder vivir de la literatura. Esta novela es la sexta que publico, pero en esta me he dejado la piel. Primero, La máscara del secreto, con 14 años, también autopublicada; luego, El último pecado capital y El secreto de Caperucita Roja, entre los 20 y 21 años, aunque estas dos se publicaron en editorial; Dalila. La sangre del pirata, y Chispa y Humo, esta última a los 24 años”, cuenta. Aun así, Navarro asegura que acabó “muy desencantada de las editoriales” y tiene que claro que “la mejor apuesta es la autoedición”. “Aquí en España no se considera mucho esta modalidad. Sin embargo, creo que para los escritores es la mejor manera de darse a conocer. Con las editoriales el beneficio es mínimo. Con la autopublicación, los escritores podemos crearnos nuestro propio público y ver si funciona, sin tener que estar sujetos a nada. Hay mucha gente por ahí que tiene un gran talento y todo lo que publican lo hacen por sí solos. Yo ya conozco a unos cuantos”.


Cristóbal
Otro momento tras la entrevista con lavozdelsur.es.

Ahora Sofía Navarro se mete en la piel de este personaje tan enigmático y trágico, un personaje muy al estilo de Shakespeare. Calista, la señora de Montesco, parece que nunca consigue alcanzar la felicidad plena. Según la escritora,”Calista siempre intenta proteger a su familia, a su hijo y su marido. Pero hay una cosa que no se puede perdonar: piensa que fue muy atrevida cuando juró amor al joven Teobaldo, de la casa Capuleto, su primer amor, quien más tarde se convierte en el enemigo principal de su hijo Romeo. Se siente muy culpable, vive escenas en su vida muy fuertes y, a pesar de que quiere a su marido, no es capaz de perdonarse a sí misma”. Además, confiesa que incluso alguna vez que otra “se le han saltado las lágrimas” perfilando al personaje.

Esta jerezana de pura cepa vive en Londres desde hace dos años, una elección de vida que ya tenía claro a los 16 años. Sin embargo, cuando mira a su ciudad natal desde la lejanía piensa que “de momento no volvería”. “Me da pena cuando miro hacia Jerez desde la distancia. Es una ciudad que me parece preciosa y sigo pensando que tiene un gran encanto. Pero la siento vacía, más vacía que antes. La gente no se puede permitir, ni por un instante, olvidar sus problemas porque son tan pesados que es imposible. Conozco ya a mucha gente de Jerez que vive en Londres que en otras circunstancias nunca se hubieran ido y han tenido que salir porque aquí no se les brinda oportunidades. Eso me parece triste, porque yo sí decidí irme, y creo que marcharse debe ser una opción, no una obligación”, dice. Matiza, además, que “aquí faltan muchas cosas, como la apuesta por la cultura”.

Y añade: “Me quedo a cuadros, por ejemplo, con el tema de la feria del libro. Creo que aquí hay pocos actos culturales y que se desaproveche la feria del libro es indignante. Falta cultura. Pienso que los libreros deberían barajar otras opciones que permitan que la feria del libro se sustente por sí sola, no depender del Ayuntamiento. Por ejemplo, el Salón Manga de aquí lo organizan jerezanos con el apoyo de gente de fuera y es todo un ejemplo, porque se ha convertido en uno de los más importantes a nivel nacional. Podríamos preguntarnos cómo lo hacen y buscar la forma para que la feria del libro de Jerez pueda sobrevivir e, incluso, mejorar”.

La escritora piensa que “uno de los principales problemas de España es la carencia cultural”: “Sin cultura y sin literatura no hay humanidad. La cultura nos hace libres, diferentes, es lo que permite que una persona tenga identidad propia. Me doy cuenta de que muchas personas se sienten perdidas porque no tienen cultura, ya sea porque han tenido una vida difícil o porque no han querido, pero hay que leer más y mejor. No vale comprarse el libro de Belén Esteban. En Londres hay librerías en todas las esquinas y, si viajas a otros países europeos, la diferencia se nota bastante. Da mucho qué pensar cuando ves esto desde fuera, compruebas la falta de lectores que hay aquí”, comenta.

Navarro augura nuevos proyectos, aunque “habrá que esperar de momento”. Este año va a dedicarse a traducir al inglés La Señora de Montesco, “aprovechando que les encanta Shakespeare, me pareció una buena oportunidad”, asegura. La escritora, entre risas, explica que una de las preguntas que se hace a menudo es “quiénes serán aquellas personas que los escritores desearían que les siguiese”. Y concluye: “Todos los artistas tenemos nuestro ego, pero a pesar de eso seguro que hay personas que desearíamos que nos siguieran, yo tengo las mías, pero no respondo a esa pregunta”. Por lo demás, Navarro no se olvida de Jerez y, por ello, ha decidido presentar su novela en su ciudad natal, aunque de momento habrá que esperar hasta el verano.

La señora de Montesco está disponible en amazon.com formato tradicional o en formato e-book como libro electrónico. 

 
 
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