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Víctor Guerrero, joven jerezano consultor de SAP, un programa informático de gestión empresarial, se mudó hace unos tres años a Cataluña para trabajar en una multinacional.

Este jerezano lleva seis años viviendo en un pequeño pueblo en Alsacia, a donde llegó por amor. Tras unos comienzos difíciles, ya se ve viviendo en el país galo toda la vida.

Adrián Carmona, fisico jerezano de 33 años, lleva desde 2012 en Suiza y más de un año trabajando en el CERN, el mayor centro de investigación nuclear del mundo, con sede en Ginebra.

Dani Sánchez-López, tiene 35 años y es director de fotografía. Desde hace más de una década realiza trabajos cinematográficos en el extranjero como Bombay, Pakistán o Los Ángeles.

Un publicista, una esteticista y un enfermero que residen en dos ciudades del país británico, Birmingham y Sheffield, cuentan por qué han decidido emigrar de Jerez. “No echo de menos a mi ciudad", admite uno de ellos.

Daniel Sempere es un joven ingeniero que lleva dos meses en Glasglow: "Dejemos estabilizarse a los mercados y ver cómo se aclara todo".

Pedro Calderón de la Barca llegó a las islas en 2014 gracias a una beca y se ha quedado trabajando en una empresa que construye plantas de aguas residuales para Europa, Asia y África.

El físico jerezano Pablo Rosado trabaja en Australia en el estudio de las ondas gravitacionales y ha ganado un premio en Alemania fruto de su investigación. No ha llegado a desempeñar su labor en España, aunque se plantea volver. Eso sí, cree que el país "necesita invertir más en educación y en investigación”.

En una nueva entrega de 'Jerezanos en el exilio', conocemos a Jesús Navas y a Marta Fuentes, dos jóvenes que decidieron marcharse en 2010 a Inglaterra hartos de no sentirse valorados y de vivir a base de trabajos precarios. Tras cinco años, no sólo han aprendido el idioma y han encontrado un trabajo estable, sino que ya están empezando a prosperar e incluso han formado una familia.

En un nuevo capítulo de 'Jerezanos en el exilio' conocemos a una pareja residente en la ciudad francesa. Mientras que el primero tiene un trabajo estable en el sector aeronáutico, ella, bióloga, no logra encontrar un empleo relacionado con sus estudios.

Esta jerezana de 32 años nos habla desde el otro lado del charco. Tras una larga búsqueda de experiencia profesional en Europa y España; desde Madrid, pasando por Barcelona, Bristol y tantos otros sitios, ahora es otra historia. Hace poco más de tres años y medio que emprendió esta aventura.

Hablar de arquitectura y urbanismo es hablar inexcusablemente de Berlín. Más allá de la enorme cicatriz del pasado que separaba las dos Alemania y partía la urbe en dos, la cosmopolita capital europea enamoró desde el minuto uno a la jerezana Estrella Trillo Ollero (1988).

"Pasan tantas cosas tan rápido que no te da tiempo a pensar qué has dejado atrás". Esta es la historia de Alejandro Lara, titulado en Ingeniería de Diseño Industrial que ahora trabaja en Salzburgo, como antes lo hizo en Hamburgo y Cluj.